Por su “arriesgado” trabajo en [...]

cultura
Componer un fresco narrativo

Por su “arriesgado” trabajo en la literatura de “no ficción”, expresión que no acaba de satisfacerle, el escritor francés Emmanuel Carrère recibió el Premio de Literatura en Lenguas Romances en la inauguración de la Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara.

Al inicio de la edición 31 del evento editorial, Carrère dio un discurso en el que reflexionó sobre la frontera entre ficción y no ficción, y sobre lo que esta separación implica.

Esta delgada línea, en la que se ha movido con “una aparente naturalidad”, según reconoce el fallo del jurado, queda dibujada si se emplean nombres propios reales en el texto, apuntó el francés.

El también periodista y guionista comentó que en muchas ocasiones le han preguntado si no le inquieta exponerse en las narraciones donde introduce elementos de autoficción. Sin embargo, aseveró que para él esto no es un problema, ya que a la hora de escribir es él quien decide “qué revelar y qué callar”.

No obstante, cuando se involucra a personajes reales en el relato, uno ya no es “el amo absoluto” -como en la ficción-, y “se arriesga” a lastimar a estas personas, “y mucho”.

“Sé de lo que hablo: he escrito al menos un libro del que me reprocho haber ido demasiado lejos, por haber lastimado en él a dos personas”, dijo el autor.

UN HOMENAJE

Entre sus pensamientos acerca de la posición del escritor en la “no ficción”, Carrère comentó el ejemplo de “A sangre fría”, la novela de Truman Capote que le inspiró para escribir “El adversario” (2000).

Relató que durante mucho tiempo trató de “imitarlo”, siguiendo la línea de Capote; es decir, sin incluirse en la narración. Pero al final renunció a este aspecto y escribió el libro en primera persona.

“Pensé, sin exagerar, que esa elección me había salvado la vida”, sentenció.

Para cerrar su discurso, el escritor contó una anécdota sobre Charles Dickens, quien en “David Copperfield”, novela que publicó por entregas, retrató a un personaje llamado Miss Mowcher, una mujer “chismosa e hipócrita”.

Sin embargo, una lectora escribió a Dickens preocupada porque mucha gente la comparaba con el personaje, ya que compartían rasgos físicos. Por esto, el autor diluyó la maldad de Miss Mowcher, quien se volvió “un ángel celestial bajo su apariencia desagradable”.

“Pienso que modificar la realidad soberana de su libro para no lastimar a una mujer pequeña de provincia no fue sólo el mayor gesto de generosidad, sino también de la mayor libertad que puede ejercer un escritor”, apuntó Carrère, quien concluyó preguntándose si “la generosidad y libertad no son lo mismo”.

Carrère es “una de las voces literarias más arriesgadas e influyentes de nuestro tiempo”, dijo el escritor mexicano Jorge Volpi, encargado de leer la semblanza del francés antes de la entrega del galardón a manos de la secretaria de Cultura de México, María Cristina García Cepeda.

UNA DECEPCIÓN

El escritor francés Emmanuel Carrère dijo sentirse triste porque ese galardón ya no lleve el nombre de Juan Rulfo, y luego compartió algunas historias que le han ayudado en su oficio de escritor.

“Esta sí es una pregunta moral, pero a la vez artística y creativa y de hecho la línea moral es muy sencilla. Consiste en no perjudicar a nadie y, sin embargo, es complicado, hay casos en los que podemos escribir cosas muy hostiles, muy rudas, pero es algo que podemos hacer como ciudadanos más que cómo persona privada frente a otra y cuando escribo estas exigencias morales no son las mismas, como en mi libro de Vidas ajenas, son personas de las que era amigo. Pero cuando son personajes públicos no tengo esta misma línea moral frente a este personaje, mi línea va a variar según mis libros y las situaciones”, señaló Carrère.

Su método de trabajo dijo es ir con las personas que no piensan como uno. “Es muy importante en el reportaje, y a menudo cuando digo que dura 15 días uno de mis reportajes, hay una primera semana que paso con gente cercana y después hago el esfuerzo de pasar en la segunda semana con gente que no es tan cercana, con gente que no conozco. Lo hice con los antiPutin en Rusia, por ejemplo, los demócratas, que son muy pocos, pero son la gente con la que puede hablar más naturalmente. Y trataba de con gente que apoyaba a Putin”.

Para los periodistas

Emmanuel Carrère se solidarizó con los periodistas y con México, dijo admirar a todos los colegas que siguen ejerciendo este oficio que en nuestro país es tan difícil y peligroso. “Por supuesto, me han informado que México es uno de los países en el mundo donde es peligroso ser periodista. ¿Qué puedo decir?, es algo vano e irrisorio: sólo puedo expresar mi solidaridad y mi admiración con todos los periodistas que siguen ejerciendo este oficio tan difícil y peligroso aquí, además diría que el periodismo es una forma de literatura que presenta los peligros del oficio”.

“Lo hago no por exhibicionismo o narcisismo, sino por humildad y consiste en decir: lo que estoy narrando es lo que he oído, entendido, visto, sentido. Sólo yo lo siento así, no es una verdad revelada y esto me parece una preocupación, pero, además un principio de escritura y testimonio”, enfatizó el autor de Conviene tener un sitio a dónde ir , su novela recién aparecida en español en editorial Anagrama. El narrador, guionista y periodista asegura que en su discurso quiso hablar de las responsabilidades que los que escriben tienen frente a la gente y frente a la sociedad “cuando escribimos periodismo o ficción”.

Lo hago no por exhibicionismo o narcisismo, sino por humildad y consiste en decir: lo que estoy narrando es lo que he oído, entendido, visto, sentido”— EMMANUEL CARRÈRE, escritor francés

Más información en https://www.elsiglodetorreon.com.mx

https://www.elsiglodetorreon.com.mx/noticia/1408236.componer-un-fresco-narrativo.html

Read More!
  • [...]

Componer un fresco narrativo

Por su “arriesgado” trabajo en [...]

Comment for

Por su “arriesgado” trabajo en [...]



WP Theme & Icons by N.Design Studio
Entries RSS Log in